domingo, 17 de julio de 2011

Los 'stress tests' y la Vieja Europa sin barrer

Tribuna de Opinión de Pablo Fernández en El Confidencial

El nuevo 'striptease' empujado por las autoridades para destripar la situación de la banca europea parece que va camino de convertirse, una vez más, en agua de borrajas. Al menos, es lo que se desprende de las primeras reacciones de los analistas internacionales, quienes han puesto sobre la mesa numerosas incongruencias en el proceso de análisis realizado.

La primera fotografía nos lleva, consciente o inconscientemente, a una dosis de cierto nacionalismo: ¿Y España, como sale en la foto?

La cuestión no es baladí, por cuanto detrás de todo el proceso, al igual que viene ocurriendo en los últimos dos años en todo lo concerniente a Europa, hay cierta tendencia a pensar que existen una o varias manos negras deseosas de perjudicar a la economía española como paso previo a un posible hundimiento del euro.

La realidad es que España, según han recogido la práctica totalidad de los medios patrios, ha pasado el examen con nota. Pese a que cinco de los ocho suspensos a lo largo y ancho de Europa sean entidades españolas, el Banco de España se ha apresurado a decir que no van a necesitar nuevas aportaciones de capital porque cuentan con colchones suficientes para amortiguar sus actuales carencias.

Y, cierto es , España ha analizado el 100% de las instituciones, mientras que la media en otros países ha sido del 50%. O lo que es lo mismo: de haberse analizado sólo el 50% del sector en España (BBVA, Santander, la Caixa y Bankia) no habría habido 'cates' y la fotografía habría sido otra bastante más favorable como país.

Mal haríamos, en todo caso, en entretenernos en estas discusiones; ya ha sido suficiente con las posiciones críticas del Banco de España y la vicepresidenta económica respecto a a la forma de realizar los análisis en Europa y algunos de los criterios utilizados o desechados para contabilizar el capital bueno.

De hecho, más nos habría servido habernos anticipado con una buena labor previa de lobby en Europa y con una buena estrategia de comunicación del sector, pero da la sensación de que cada uno va por su lado.

Lo realmente importante es que ahora hay más información detallada sobre el sector en España y la transparencia, a la larga, siempre trae beneficios, aunque en un primer momento te haga pasar un mal trago: más vale una vez colorado que cientos amarillo.

Y es cierto también que España, aunque con bastante retraso, según ha reconocido el propio Gobernador, Miguel Ángel Fernández Ordóñez, ha avanzado en la reestructuración del sistema financiero. Los estrenos bursátiles de Bankia y Banca Cívica, de concretarse esta semana, serán una nuevo y esperado paso en la misma dirección.

Más allá de este análisis por países, lo relevante del nuevo ejercicio de 'striptease' realizado es que, probablemente, va a cambiar bastante poco el escenario en el que desde hace ya demasiados meses nos movemos en Europa: la severidad de los mercados financieros.

Los mercados son arenas movedizas que desde hace ya demasiado tiempo están amenazando con engullir sin miramientos a algunos países y, mientras tanto, los líderes europeos adolecen de falta de lo que más necesitamos, precisamente, para salir de este atolladero: liderazgo.

En un análisis de The Economist -'Ignoring the obvious'-, se concluye que los 'stress tests' han sido demasiado suaves para tranquilizar a los mercados y demasiado poco ejecutables para urgir la necesaria recapitalización del sector. Por lo tanto, afirma, este nuevo ejercicio va a resultar, una vez más, irrelevante.



El semanario británico cuestiona algunos de los problemas que han rodeado a todo el proceso. A saber: las discrepancias de países como España sobre la metodología empleada por la European Banking Authority (EBA), la retirada del banco alemán Helaba del proceso a última hora, la forma conservadora de contabilizar la deuda soberana -que ahora mismo es la gran amenaza para la banca-, o la manera de considerar los posibles riesgos si la desconfianza de los mercados se extiende a economías más grandes, como ha ocurrido esta semana con Italia, escenarios que para nada se contemplan.



Pero lo que quizá es más relevante sobre la verdadera enfermedad de la Vieja Europa es lo que ha ocurrido en el último año y medio en cuanto a la recapitalización del sector financiero europeo, comparado con EEUU (ver gráfico). Mientras que EEUU ha añadido 4 puntos porcentuales desde finales de 2009 al 'core capital' de sus bancos, ningún país europeo ha hecho realmente los deberes en esa misma dirección y mantiene el capital en niveles mucho más bajos.



Este dato es una muestra clara de lo que está ocurriendo en la Vieja Europa: la ausencia de decisiones por la incapacidad para actuar realmente como un área con intereses comunes y la prevalencia de urgencias nacionales que arriman el ascua a su sardina, muchas veces por meros intereses electorales.

Se pierde un tiempo valioso, en suma, en discusiones bizantinas sobre la conveniencia de convocar o no una reunión del Eurogrupo, como ha ocurrido esta misma semana, y se adoptan escasas medidas efectivas para atajar los problemas de raíz.

Para hacer una tortilla hay que romper algunos huevos. Este es el verdadero quid de la cuestión: la inexistencia de un liderazgo claro europeo hace que no estemos agarrando el toro por los cuernos y la casa de la Vieja Europa siga sin barrer.
jueves, 30 de junio de 2011

Bankia "humaniza" su campaña publicitaria para salir a Bolsa

Con la vista en la salida a Bolsa, Bankia acaba de lanzar una nueva campaña publicitaria para atraer el interés de los inversores minoritarios por la oferta pública de venta.

Dejando de lado la difícil coyuntura en la que va a producirse esta operación -al igual que la de Banca Cívica-, la campaña de publicidad de Bankia vuelve a mostrar el posicionamiento que quiere impulsar el nuevo equipo de gestión del Grupo, liderado por Rodrigo Rato.

Bajo el leit motiv de "En Bankia los números que más importan tienen nombre", el Grupo conformado por las siete cajas apelan a las Personas y les ponen nombre. Se trata de humanizar, en cierta forma, la actividad financiera, que muchas veces se pierde en una montaña de cifras.

Queda claro que "El primer banco de la nueva banca", el apelativo utilizado por Bankia cuando lanzó su nueva marca, tiene una continuidad ahora con esta apelación a las personas como eje de todo el negocio financiero de las siete cajas que integran el Grupo.

En la nueva campaña, en suma, se aúna el interés por captar a cientos de miles de ahorradores dispuestos a invertir en Bankia con una estrategia más a medio plazo de humanizar la marca Bankia para que en el futuro pueda ser la enseña de las siete cajas que integran el Grupo.
lunes, 27 de junio de 2011

Las valoraciones en las salidas a Bolsa, bajo la lupa

El debate está abierto. Coincidiendo con los procesos de salida al mercado de Bankia y Banca Cívica, que se decidirán en pocos días e incluso horas, la gran cuestión a nivel internacional es hasta qué punto las valoraciones realizadas en las recientes IPO's han sido realmente ajustadas.

Así lo recoge hoy un análisis de Financial Times, que se hace eco de la reciente carta enviada por Black Rock, el principal inversor individual de la Bolsa de Londres, a los bancos de inversión de la City, mostrando su preocupación por el proceso de las ofertas públicas de acciones en marcha.

Lo que se está poniendo sobre la mesa es si los bancos de inversión están realizando las colocaciones a precios muy baratos para facilitar la entrada de los inversores y allanar el camino de la acción en las primeras semanas de cotización, o todo lo contrario.

Hay casos para todos los gustos. Por ejemplo, LinkedIn, que tras salir al mercado tuvo un impresionante rally alcista, aunque luego corrigió en parte. Hay quien achaca este comportamiento a lo 'barato' que se colocaron las acciones de la red profesional, aunque también están los que opinan que no es que LinkedIn saliera con un excesivo descuento, sino que su explosión fue producto de la burbuja tecnológica, otro de los temas candentes en el debate internacional en las últimas semanas.

En sentido contrario, la reciente colocación de Glencore mostró una sobrevaloración de la compañía y una importante dificultad para sostener la cotización en su estreno bursátil. Para FT, una de las claves de la valoración de las compañías está en el sistema de incentivos a corto plazo que se establecen en estas operaciones.

Lo cierto es que el debate sobre la valoración de las empresas que salen a Bolsa entra de lleno con la actualidad en España, donde Bankia y Banca Cívica tienen que decidir en pocos días si dan el salto definitivo. La crisis griega es clave para el proceso, pero lo es más, si cabe, la 'equity story' de cada una de las entidades y el precio al que sus accionistas están dispuestos a vender un paquete importante de acciones.

Encontrar el precio de equilibrio es una tarea compleja, con al menos dos potenciales consecuencias, según sea la apuesta: si el precio es muy bajo o con una gran descuento, será más fácil vender las acciones y habrá mayor recorrido al alza, pero alguien podría cuestionar porqué se han 'malvendido' los títulos; en cambio, si el precio es más alto, será complicado encontrar demanda suficiente y la cotización podría sufrir un fuerte correctivo a corto plazo, lo que sin duda sería bastante negativo para la imagen de la institución e incluso, con la que está cayendo, para España.

No es tarea fácil la que tienen por delante los responsables de ambas entidades. Como suele ocurrir en estos casos, en el punto medio podría estar el equilibrio.

¿Y cuál es el punto medio? Pues el 50%.
viernes, 17 de junio de 2011

¡Más de 100 posts!

En The ViewPoint Room estamos de enhorabuena. Acabamos de superar el centenar de entradas, desde que a finales de 2010 empezamos a crear este blog. Puedes suscribirte 'for free' y de esta forma recibirás un email a la semana con los últimos posts. Es una forma cómoda de acceder a una lectura reposada del Weekly Review.

The ViewPoint Room es un punto de encuentro sobre ideas, tendencias, curiosidades o debates relacionados con el universo de la comunicación, el management y las tecnologías de la información y comunicación, con especial atención a las novedades recogidas en las publicaciones más relevantes del mundo de los negocios.

En estos meses, hemos tocado temas diversos como las distintas estrategias de comunicación de Guardiola y Mourinho, y su impacto en los resultados y en la imagen de sus clubs.

La reestructuración de las cajas de ahorro y la necesidad de una estrategia de comunicación capaz de diferenciar a cada entidad ha sido otro tema tratado ampliamente.

También las últimas tendencias en el universo de las TIC's, como la explosión de la Nube o los nuevos sistemas de suscripción a los medios.

Y algunos otros asuntos reputacionales, como el éxito del rescate de los mineros en el desierto de Atacama en Chile o el resbalón de Warren Buffet con uno de sus más íntimos colaboradores, entre otros.

Esperamos seguir tratando temas variados y atractivos, siempre relacionados con el mundo de la comunicación, la información, la tecnología, el management y la innovación. Cualquier comentario o sugerencia será bienvenida.
martes, 19 de abril de 2011

Inside Job: Reflexiones sobre una excelente película

Hacía tiempo que no disfrutaba tanto con una película. Me refiero a un disfrute estrictamente intelectual. Porque, como advierte una de las frases que publicita la película, después de ver la oscarizada Inside Job si no sales del cine con un alto nivel de cabreo es que no has prestado atención.




Este documental, escrito y dirigido por Charles Ferguson, logra explicar en apenas dos horas la cara más oculta de la crisis financiera en EE.UU., que ha devenido en la mayor crisis económica mundial desde la gran depresión del 29. Y lo hace de una forma comprensible, rigurosa y amena para todos, una tarea nada fácil cuando el tema en cuestión son las altas finanzas. Es, en suma, una muy interesante película de la que yo me permito sacar algunas lecturas y lecciones que comparto con todos ustedes.

1. El poder del Lobby en EEUU

La primera lectura es que EE.UU. tiene el sistema de lobby más desarrollado que uno pueda imaginarse, un sistema implacable que funciona y del que nadie, aparentemente, queda al margen. Todas las administraciones, de Reagan a Clinton, pasando por las dos etapas de Bush padre e hijo, participaron en el proceso de profunda desregulación de la banca americana y de los mercados financieros, que, según denuncia Inside Job, fue la clave del desplome. Incluso Obama, que anunció el fin de los lobbys en el inicio de su presidencia, ha acabado por sucumbir a la influencia de los banqueros de Wall Street, con la continuidad en su Administración de unos cuantos de los que provocaron el desaguisado.

El corolario de este primer punto, nos guste o no, es que para hacer negocios en EE.UU. es muy recomendable dejarte acompañar por un buen lobbysta, porque si no, difícilmente te comerás un rosco. Aunque conociendo el percal, ésto estará solo al alcance de empresas de cierto tamaño, porque las minutas pueden ser de escándalo.

2. Los conflictos de interés y la transparencia

Un segundo punto destacable de Inside Job, muy vinculado al anterior, es la madeja de intereses cruzados entre las empresas y, especialmente, los banqueros de Wall Street, la clase política y el mundo académico, como detallaba Marc Garrigasait en su blog de El Confidencial. Es realmente preocupante ver cómo se utilizan opiniones supuestamente independientes y de alto nivel científico, surgidas desde el ámbito universitario -en el caso de EE.UU.- para justificar esta o aquella regulación, o incluso para vender determinado producto financiero. Y cómo la clase política tiene una cierta tendencia a no enterarse (yo diría, a mirar para otro lado) de lo que realmente hay detrás de esas posiciones y las utilizan, de hecho, como justificación de las medidas que adoptan o no adoptan. Lo mismo puede decirse de los informes de las agencias de rating, de los bancos de inversión o de los dictámenes de grandes consultoras o despachos de abogados. Con un matiz: cuando un profesor universitario de cierto prestigio firma un informe favorable a determinada posición hay quien pudiera esperar que dicha opinión está libre de toda sospecha crematística. A la vista está que no tiene porqué ser así, al menos en EE.UU., donde la descripción de este entramado de intereses pone los pelos de punta.

Obviamente, por supuesto que hay mentes independientes que preparan informes de motu propio. Pero, para evitar conflictos de interés y equívocos la mejor receta es la transparencia, y sería muy sano -por no decir, indispensable- que cualquier análisis o informe sobre cualquier materia relacionada con el dinero, clarificara si ha sido elaborado a petición de parte, y sobre todo, si existe alguna contraprestación por el mencionado "paper" que deba conocerse para poner en valor esa opinión.

Mi segunda lección, en todo caso, es que siempre que caiga en sus manos algún informe sobre determinada operación financiera, reforma legal o cualquier otra materia, se pregunte qué interés tiene el autor para fijar una u otra posición, y eso le ayudará, al menos, a valorar adecuadamente el informe y ponerlo en su sitio

3. El espejo de España

El tercer aspecto de Inside Job sobre el que he reflexionado es si los hechos son trasladables a España. Y creo, en este sentido, que hay una noticia buena y una mala.

La buena es que los bancos y cajas de ahorro españoles no entraron en el juego de los derivados financieros sin control gracias a una normativa que se ha revelado clave, porque nos ha permitido quedar al margen de la primera parte de la crisis financiera, en los años 2007 y siguientes. En España, la obligación de consolidar todas las operaciones de derivados fue un importante desincentivo para asumir un riesgo excesivo, lo que unido a la famosa provisión anticíclica, permitió al sistema financiero no colapsar al principio de la crisis.

Otra cosa es la grave situación en la que se encuentra ahora el sector. Y es aquí donde entra la mala noticia, la que sí es trasladable a España desde la experiencia de EE.UU.: el crecimiento desaforado de los créditos al ladrillo está siendo tan insoportable como lo fue la burbuja de las subprime y la gigantesca madeja de los derivados en EE.UU.

Lo que ocurrió en España en los últimos años era algo insostenible. El dar hipotecas sin límites o financiar proyectos inmobilarios sin sentido ha sido y va a seguir siendo, hasta que no se tomen verdaderas cartas en el asunto, el talón de aquiles de la tremenda crisis desatada en España. Un país en el que, como consecuencia de esa burbuja inmobiliaria y, más en general, por el excesivo endeudamiento del conjunto de la economía, se ha producido unos desajustes que nos va a costar sangre, sudor y lágrimas arreglar.

La tercera lección, por lo tanto, es que en materia de finanzas, lo que no puede ser no puede ser y, además, es imposible. Las telas de araña se estiran hasta que se rompen.

A nivel del sector, cuánto más se tarde en aflorar de verdad los problemas y en corregirlos, más dura será la caída. Ya no es tiempo de seguir contemporizando con determinadas entidades financieras y sus gestores, que las llevaron a la situación crítica en la que están sin que nadie se lo pidiera. Hasta que el problema de las cajas de ahorro no se solucione a fondo costará poner a circular nuevamente la financiación necesaria para que la economía funcione.

Y a nivel particular, lo más recomendable es evitar la ilusión de que los años de bonanza son eternos, al igual que las rentabilidades pasadas no garantizan rentabilidades futuras. Porque al final, el sistema corrige, y como te pille con el pie cambiado, tus finanzas personales se desmoronan como un castillo de naipes en cuestión de semanas o meses.

4. La Codicia, un pecado capital (y capitalista)

El último punto de reflexión sobre Inside Job es, probablemente, el más complejo: la Codicia.

La codicia entendida en un sentido amplio, querer tener más y más, cueste lo que cueste. La codicia a gran escala, del banquero y el empresario, pero también la de andar por casa, de quien vive por encima de sus posibilidades y se empeña hasta las pestañas para llevar ese ritmo de vida. La codicia de los políticos, en términos de poder. La codicia entendida como esa irrefrenable conducta de amasar por amasar sin pararse a disfrutar de lo que ya se tiene.

Mi lección, en este caso, es bastante más sencilla, al menos de formular, porque la tomo de Epicuro: "¿Quieres ser rico? Pues no te afanes en aumentar tus bienes, sino en disminuir tu codicia". Ahí queda eso.
viernes, 8 de abril de 2011

Cajas: Comunicar la diferencia, una asignatura pendiente

Tribuna de Opinión publicada en El Confidencial

"Parece que no está pasando nada, el mundo es maravilloso y España no tiene ningún problema". Con cierta ironía resumía un experimentado banquero de inversión las sensaciones recogidas el martes en la sesión inaugural del Encuentro Financiero, que cada año organiza Deloitte con notable éxito. Y no era para menos. En una semana en la que se han juntado el último dato del paro, el fracaso de Banco Base y los problemas de la CAM, la subida de tipos y la petición de rescate de Portugal, entre otras noticias, quien asistiera el martes y miércoles a esta clásica reunión de banqueros (hubo también cajeros, una figura cada vez en mayor desuso) podría concluir que había caído en otro planeta.

Bancos y cajas acudieron con la típica presentación corporativa, con demasiados lugares comunes y una cierta tendencia a aterrizar más bien poco la compleja situación que vive el sector financiero español desde hace ya bastantes meses. Este viernes, en El Confidencial, McCoy abunda en esta idea de mirar para otro lado, aún reconociendo que quizá no era ese el foro más adecuado para dar una visión realista del estado de la cuestión y sus miserias. Y con cierta sorna, fue descriptivo por sincero el consejero delegado de Banc Sabadell, Jaime Guardiola: "Más que hablar de nuevos modelos de crecimiento en el negocio bancario (que era cómo se titulaba su mesa redonda) tendríamos que hablar de cómo desarrollar un Manual de Supervivencia para entidades financieras".

Una de las claves de una buena estrategia de comunicación es ser capaz de marcar diferencias con los competidores, salvo que te interese quedar confundido en medio del maremagnum del sector, algo que hasta hace unos meses atrás era moneda común en buena parte de las cajas. En el actual contexto, sin embargo, el objetivo de marcar diferencias se antoja una tarea fundamental aunque complicada, sobre todo para unas instituciones con la imagen tan dañada, como son las cajas de ahorro, y poco acostumbradas a dar excesivas explicaciones al mercado. Pero las cosas están empezando a cambiar.

Vayamos por partes. La primera conclusión es que las alegrías (pocas) y las penas (a montones) en el conjunto del sector financiero van por barrios . Porque sí algún efecto ha tenido la nueva normativa desarrollada en el último año es la de discriminar entre las entidades. Hoy ya no toca hablar del problema de las cajas como un todo, sino de los problemas particulares de una u otra entidad. Un escenario más positivo y clarificador, que ayuda además a rebajar  casi al mínimo la visión de una España con un riesgo sistémico similar al de Irlanda, algo que sí ocurría meses atrás.Y es por ello, precisamente, que cada caja o grupo de cajas debe invertir tiempo y recursos en diseñar una acertada estrategia de comunicación que le diferencie en positivo del sector.

Esta diferenciación entre bancos y cajas, entre los grandes y los medianos, y entre las grandes cajas y el resto, sí ha sido patente en el mencionado Encuentro Financiero, y ha permitido una buena radiografía de cómo se está configurando el nuevo mapa de la banca en España, todavía inacabado, que está abierto a nuevas operaciones de consolidación y en el que, a vista de pájaro, existen cuatro grandes grupos de entidades:

-Los dos grandes, Banco Santander y BBVA, que han logrado marcar diferencias en la crisis y comunicarlo con más o menos acierto, aquí y fuera, gracias a su fortaleza  basada sobre todo en el tamaño y la diversificación geográfica. Nosotros a lo nuestro, trasmitieron -cada uno a su manera- los dos gigantes de la banca española, durante el Encuentro Financiero.

-Las dos grandes en el sector cajas, la Caixa y Bankia, con una buena lección de comunicación de sus ponentes, dejaron claro su liderazgo, que van a ser capaces de obtener fondos de los mercados (la Caixa lleva algunas cabezas de ventaja) y que quieren mantener la obra social como una seña de identidad propia. Juan María Nin, director general de la Caixa, se esmeró en mostrar que esta entidad se ha anticipado a la reestructuración del sector, con un nuevo modelo corporativo que empezó a diseñar bastante antes de que se definiera la nueva regulación. Y Rodrigo Rato, presidente de Bankia, dio respuesta al aluvión de noticias, cierto desorden y mucho ruido que rodea en los últimos meses al grupo de cajas que lidera, con un proyecto que empieza a tomar forma y con una clara demostración de su capacidad para captar la atención de la audiencia gracias a una buena presentación.

-Los medianos, Banco Popular y Banc Sabadell, que trataron de marcar diferencias con un mensaje de crecimiento, más por la vía orgánica en el caso del Popular, como ha sido siempre, y por la vía de adquisiciones, en el Sabadell, con la ventaja añadida de su  estrategia multimarca, que le facilitaría cualquier integración. En este nuevo mapa,  el riesgo para Popular, Sabadell y el resto de bancos privados con similares características, como Bankinter o Pastor, es quedar en una especie de tierra de nadie como eternos bancos medianos o pequeños, tras abrirse la distancia en tamaño con los dos grandes bancos y las dos grandes cajas.

-Del resto de cajas, poco que mencionar, salvo la llamativa ausencia del presidente de Caja Astur, Manuel Menéndez, y la escasa capacidad de las cajas medianas para llamar la atención, excepto cuando se produce alguna noticia negativa. Y es aquí, precisamente, donde hay cajas con carencias importantes, pero también un buen número de cajas o grupos de cajas bastante saneadas, con un alto potencial de comunicación.

En un artículo anterior en El Confidencial, señalaba que en el  ser o no ser de las cajas de ahorro, elijan el modelo que elijan, la transparencia y el buen gobierno corporativo son dos condiciones necesarias, pero no suficientes. Es preciso también un modelo de negocio propio y diferencial que permita vender una buena 'equity story' al mercado, una exigencia que conocen muy bien los bancos cotizados y la Caixa, vía Criteria, y que empieza a sufrir de cerca Bankia.

Por último, en el escenario actual, es fundamental una acertada estrategia de comunicación, entendida en un sentido amplio e integral, que abarque a todos los grupos de interés de cada entidad (clientes, empleados, inversores, accionistas o asimilados, las sociedades en las que se opera...) y sea capaz, una vez más , de marcar diferencias.

Porque, a partir de ahora, con la mayor transparencia y exigencia de información por parte del mercado, una de las claves va a ser sin duda esa capacidad de marcar diferencias, tanto en el fondo como en la forma, y de comunicarlo con éxito al mercado.
domingo, 13 de marzo de 2011

Mr Porter, su "shared value" y las Cajas de ahorro

Excelente revisión crítica en The Economist de la última idea lanzada por uno de los más reputados gurús de los negocios, Michael Porter: el "shared value" o valor compartido. Que viene como anillo al dedo, además, en un momento en que está en pleno debate el papel de las cajas de ahorro y su obra social.

La Responsabilidad Corporativa se ha situado casi como un deber de las empresas los últimos años. Existe el debate si esa sensibilidad social empresarial es realmente sincera o puro marketing, pero en todo caso, bienvenidos sean todos los recursos que las empresas privadas destinan a políticas de responsabilidad corporativa.

Esta apuesta por la responsabilidad corporativa, sin embargo, no debe impedir tener claro lo que a mi juicio es la verdadera responsabilidad social de las empresas: la creación de riqueza, de empleos y de productos y servicios a los que los clientes y usuarios acceden a un precio competitivo.

Si una empresa cumple rectamente este papel con transparencia, respeto al medio ambiente y otras condiciones universalmente aceptadas, está ejerciendo su rol social a la perfección. Y cualquier añadido de responsabilidad corporativa será algo a valorar positivamente por sus clientes y la sociedad, pero nada más. Porque uno de los riesgos con la idea del valor compartido de Mr. Porter, señala The Economist, es que se abra la vía a una mayor intervención de los gobiernos en las empresas privadas. Y ahí sí tendríamos un problema.

Volviendo a las cajas de ahorro: ¿qué es más importante, que las cajas de ahorro cumplan su papel de intermediarios financieros o salvaguardar los beneficios de su obra social?

No seré yo quien ponga en cuestión los efectos positivos de la obra social. Pero lo realmente importante de una caja de ahorros es que funcione como intermediario financiero y que ayude a las economías privadas -empresas y familias- a sacar adelante sus proyectos. Si además destina parte del beneficio que obtiene a obra social, al igual que ocurre con la responsabilidad corporativa empresarial, fabuloso. Pero lo primero es ese rol de intermediario.

Este papel esencial de las cajas de ahorro, su rol de intermediario financiero, está ahora mismo en cuestión por los excesos de los últimos años. La reforma puesta en marcha debería conducir a un cambio profundo en el modelo de gestión de estas entidades, en las que la cuota política sigue siendo excesiva y ha tenido un negativo influjo en los últimos años. Es hora de que se creen cajas más fuertes, gestionadas profesionalmente y con niveles de capital suficiente para que cumplan su verdadero rol social: la intermediación financiera.

Junto al artículo de The Economist, hay una columna de Economist Intelligence Unit, con una frase que viene al pelo para apoyar esta idea: "A better way to encourage "good" capitalism would be to press for a transparent, competitive and accountable business environment that challenges vested interests, regulates competition, and allows the most efficient enterprises, offering the best value for money, to make the largest profit. And company directors should not have to apologise for that".
jueves, 10 de marzo de 2011

Un nuevo striptease financiero

15.152 millones de euros. Esta es la cifra que el Banco de España acaba de hacer pública sobre la necesidad de capital del sistema financiero español en su conjunto. Es una cantidad ciertamente relevante en una coyuntura como la actual de capital escaso en los mercados financieros internacionales. Pero tampoco es ningún drama. Y, desde luego, queda bastante por debajo de los 50.000 millones de euros que hace un par de semanas estimó la agencia Moody's, la misma que rebajó el rating del Reino de España horas antes de conocerse los cálculos oficiales del Banco emisor, con cierto grado de nocturnidad (aunque fuera a primera hora de la mañana) y alevosía.

La verdad es que los análisis sobre el sistema financiero español pueden dejar bastante confuso al personal. Hemos pasado de tener el sistema financiero más fuerte del mundo mundial, como se proclamaba al inicio de la crisis,  a dudar de la viabilidad del sector de las cajas de ahorro, corriente que se extendió desde finales del pasado año sin que nadie saliera a decir lo contrario. Ni tanto ni tan calvo. Pero es cierto también que, a diferencia de EEUU, aquí se ha optado por dilatar el reconocimiento del problema y ello ha mermado la credibilidad del sistema y del propio Banco Central. Habrá que ver si el mercado acepta como bueno este ultimo striptease o no acaba de creérselo.

El ejercicio realizado por el Banco de España -al igual que los stress tests del pasado año- debería ayudar, una vez más, a tranquilizar a los inversores, porque tiene al menos una virtud clara: permiten discriminar entre las buenas entidades, la menos buenas y las malas. Una mayor transparencia abre la puerta a que el mercado deje de considerar a las cajas de ahorro como un todo y examine entidad por entidad.

Según el Banco de España, la foto es muy clara: Bankia (la megacaja liderada por Rodrigo Rato) es la que tiene una mayor necesidad en terminos absolutos -5.775 millones de euros-, más de un tercio de lo que necesita el sistema en su conjunto. Sin embargo, en términos relativos, su déficit para alcanzar el  10% de capital que le exige la nueva normativa es de 2,9 puntos porcentuales.

Es un déficit no desdeñable pero bastante por debajo de los problemas acumulados por las cajas catalanas (Catalunya Caixa necesita 3,5 puntos porcentuales de capital adicional y Unnim, 3,3 puntos porcentuales) o de la caja gallega, Novacaixagalicia, que necesita nada menos que 4,8 puntos porcentuales.

En el caso de Bankia, su necesidad real  una vez realice su salida a Bolsa, ya aprobada por el Consejo de Administración, se reduce a 1.795 millones de euros, para cumplir con el coefiente del 8%, que es el que se le exigirá al cotizar en bolsa. Por comparar: Barclays, que en demasiadas ocasiones ha juzgado severamente la economía española, precisa de una inyección en su filial española de 552 millones de euros, bastante superior a Bankia en términos relativos, ya que supone un déficit de 2,8 puntos porcentuales.

Las cajas de ahorros y bancos españoles saben que ya no queda más tiempo para su ser o no ser. Lo realmente relevante es que de la manera más rápida posible se pase la página de los déficit de capital, a través de las alternativas puestas encima de la mesa, incluída la nacionalización parcial en los casos precisos, como se hizo en EEUU y Reino Unido. Es responsabilidad de cada entidad tomar sus decisiones y ganarse la credibilidad del mercado.

Sólo de esta forma, con entidades suficientemente capitalizadas, volverá a fluir el crédito.Y sólo en ese momento, cuando se abra el grifo de la financiación a las familias y empresas, podremos hablar de una verdadera recuperación de la economía. Eso, claro está, si no lo estropean los tipos de interés al alza y los precios del petróleo.
jueves, 24 de febrero de 2011

La hora de la verdad en las Cajas de Ahorros

Ha llegado la hora de la verdad. La normativa aprobada por el Gobierno ya no deja lugar a dudas: o las Cajas se reconvierten... o se reconvierten.
Los medios internacionales, incomprendidos en ocasiones por su análisis crítico sobre España, han valorado de forma positiva los avances de las últimas semanas, lo que deja entrever una correcta campaña de RRPP durante los últimos meses, en los que se han tendido lazos para mejorar la percepción sobre el sistema financiero español. Tanto los recientes editoriales del FT y el WSJ como el análisis de Breaking Views ofrecen una lectura positiva -no exenta de cierto grado de escepticismo- de la nueva vuelta de tuerca a las cajas de ahorro, que pese a estar sobreaviso durante muchos meses, sólo han empezado a reaccionar al ver las orejas al lobo. El primer toque serio fue del Gobernador del Banco de España en noviembre pasado, con su ultimátum al sector tras la crisis de Irlanda, y ante la inacción real de buena parte de las entidades, ha sido necesario entrar de lleno en los problemas del sector. A partir de ahora, ya sólo va a depender de cada entidad su futuro, su ser o no ser. La credibilidad del proyecto va a ser la clave para captar el capital necesario y una comunicación acertada se convierte en un elemento crítico para el éxito de toda la operación.
sábado, 5 de febrero de 2011

Cajas de ahorro: "To be or not to be"

Tribuna de Pablo Fernández en El Confidencial
"To be or not to be”. Esta es la cuestión. O las cajas de ahorros se transforman de forma radical o tienen muy complicado sobrevivir como hasta ahora. Mejoras en el buen gobierno vía la profesionalización de sus órganos de gestión y mayores dosis de transparencia con el mercado son las dos condiciones necesarias. Pero además, es preciso un cambio cultural en la estrategia de comunicación de las entidades para ganarse el crédito de los inversores. Y todo ello sin necesidad de acabar con la obra social. La Caixa ha enseñado el camino y el resto de entidades están en la carrera para renovarse o morir.(Leer artículo completo)
martes, 18 de enero de 2011

Post: Nueva vuelta de tuerca a las cajas

Post de Pablo Fernández, Socio Consultor de Viewpoint

Hace poco más de un mes, en un artículo titulado “El efecto ‘irish coffee’ y las cajas de ahorro” (Cinco Días), me aventuré a avanzar el complejo escenario al que se enfrentaban las cajas de ahorro tras el plan de rescate de Irlanda, salvo en el caso de que las propias entidades dieran un paso al frente y sus órganos de gestión adoptaran decisiones radicales.
A la vista de los pobres resultados y escasos avances experimentados, todo apunta a una nueva vuelta de tuerca para que la reestructuración del sector de cajas despeje definitivamente el panorama del sistema financiera español. Así lo ha apuntado recientemente el propio presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, al igual que lo reclamó el líder de la oposición, Mariano Rajoy, durante el Encuentro Financiero Internacional organizado por Caja Madrid, en noviembre pasado.
La disyuntiva del Gobierno y del Banco de España es si hay tiempo para que las cajas avancen por sí solas -como ocurrió en la segunda mitad de 2010, tras la reforma normativa y el impulso integrador desde dentro del sector-, o es hora de que la autoridad monetaria tome cartas en el asunto sin tantos miramientos como hasta ahora. Los defensores de la prudencia del banco central se aferran a que, con esta moderación, se ha evitado la intervención de entidades y un efecto multiplicador en el sector. Mientras, desde otros ámbitos, y en especial desde la banca privada, se pone el acento en que una mayor contundencia es el mejor camino para acabar con la penalización de los inversores internacionales hacia España
La verdad es que no es tarea fácil y, como suele ocurrir en estos escenarios de alta presión de los mercados, con diferentes variables y actores en juego, la fórmula idónea acabará siendo una confluencia de las distintas posiciones y sensibilidades. A nadie se le escapa, en cualquier caso, que ya no estamos en la prórroga sino  en la tanda de penaltis. Y la responsabilidad es, primero, de las propias cajas; pero en segundo lugar, sin mayor dilación, del Banco de España y del Gobierno, cada uno en su ámbito de responsabilidad reguladora y legisladora.
Escribí en diciembre en Cinco Días algo que es de rabiosa actualidad a la vista de los acontecimientos: “Ha llegado el momento de adoptar decisiones con determinación y responsabilidad. Un organigrama y una línea de mando claros, junto a la apuesta por la transparencia con el mercado, son las dos primeras condiciones que deben cumplir las nuevas cajas de ahorros. Si algunas cajas piensan que se trata únicamente de cubrir el expediente, el enfoque sería insuficiente, porque para jugar en los mercados internacionales y obtener financiación es imprescindible una profunda transformación, en la que una comunicación proactiva debe ser un elemento diferenciador. Ese es el único camino para garantizar a futuro la viabilidad de las entidades y, en consecuencia, la extraordinaria labor de sus obras sociales”.
La única diferencia respecto a diciembre es que, ahora, el tiempo se ha echado encima y, seguramente, el futuro de las cajas de ahorro ya no solamente va a depender de sus propias decisiones.

miércoles, 8 de diciembre de 2010

Artículo: "El efecto 'irish coffee' y las cajas de ahorro"

Tribuna de Opinión de Pablo Fernández en Cinco Días

El irish coffee se nos está atragantando. Los mercados no acaban de digerir el rescate irlandés y todo apunta a que, si no hay un paso al frente para vencer la marea inversora, la tormenta tiene visos de convertirse en un tsunami para España y otros países europeos.

En Irlanda, el problema venía de atrás y hay que buscarlo, sobre todo, en un sector financiero muy dañado por el riesgo inmobiliario. Durante demasiados meses, las autoridades irlandesas jugaron a ganar tiempo, pero al final la contaminación de su sistema bancario se les echó encima y el Gobierno ha tenido que aceptar el rescate europeo y convocar elecciones. En España, los fundamentales de la economía son mejores y el sistema financiero ha dado muestras de gran resistencia a la crisis. Pero, aun salvando las distancias con Irlanda, sería suicida negar un cierto grado de paralelismo, así como la necesidad del máximo rigor fiscal y de afrontar más pronto que tarde las reformas estructurales pendientes. Y, dentro de éstas, la urgencia de culminar la reestructuración del sistema financiero.(Ver artículo completo)